Introducción.

Dios en su infinita sabiduría nos ha hecho miembros de un solo cuerpo: el cuerpo de Cristo. Cada uno de nosotros tiene una función especial y única, con talentos, dones y ministerios que nos capacitan para edificar y servir. En esta clase descubriremos la importancia de nuestra participación activa y responsable en el cuerpo de Cristo.

1. Consagro mi cuerpo

Romanos 12:1

El primer paso para descubrir tu ministerio es ofrecerte totalmente a Dios. Él quiere tu vida entera, no solo tus habilidades.

Pregunta de opión múltiple:

¿Qué significa presentar nuestro cuerpo como sacrificio vivo?






2. Comienzo en el servicio

El servicio es el primer paso práctico hacia el ministerio. Antes de liderar, necesitamos aprender a servir, desarrollar disciplina y carácter.

Pregunta (Falso / Verdadero):

Todos los grandes siervos de Dios empezaron sirviendo en cosas pequeñas.





3. Colaboro con otros creyentes

No servimos solos, somos parte de un cuerpo. Cada uno tiene una función importante y dependemos unos de otros.

Pregunta de opión múltiple:

¿Cuál de estas afirmaciones es correcta?






4 Sigo normas para trabajar en armonía

Para servir juntos se requiere orden y respeto. Dios usa a nuestros líderes para guiarnos y formar nuestro carácter.


(Falso / Verdadero):

Debo obedecer al líder, no abandonar mi puesto y cuidar el lugar donde sirvo.




5. Pruebo servir en diferentes ministerios

Romanos 12:2

Es bueno explorar diferentes áreas de servicio hasta encontrar aquella donde disfruto y encajo mejor. La voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.

Pregunta de opión múltiple:

¿Qué debo hacer si pruebo un ministerio y siento que no es para mí?






Texto para memorizar

"Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional."

Romanos 12:1

Conclusión

Descubrir tu ministerio no sucede de la noche a la mañana, es un proceso guiado por Dios. Él quiere que nos ofrezcamos por completo, que comencemos sirviendo humildemente, colaborando con otros y aprendiendo a trabajar en unidad. Cuando probamos diferentes áreas con disposición y gozo, Dios nos revela quiere usarnos para Su gloria.