Introducción.

En esta lección reflexionaremos sobre el profundo ejemplo de humildad que nos dejó Jesús al lavar los pies de sus discípulos. En un mundo que valora títulos y posiciones, Jesús nos invita a tomar la toalla y servir. Esto no solo revela nuestra identidad como sus seguidores, sino también nos acerca al verdadero propósito de la vida cristiana: servir con amor.

1. Jesús descendió y se despojó

Jesús, siendo Dios, dejó la adoración celestial y limitó su gloria para venir a servir y dar su vida. El apóstol Pablo nos exhorta a tener el mismo sentir: despojarnos de orgullo y buscar la humildad.

Pregunta de opción múltiple:

¿A qué nos invita Pablo en Filipenses 2:5-11?







2. Jesús no buscó popularidad

Jesús no sirvió para ganar fama ni impresionar. Su servicio fue sincero , tanto en público como en privado, y el lavado de pies en la última cena fue una muestra suprema de humildad.

pregunta (Falso / Verdadero):

Jesús lavó los pies de sus discípulos para ganar popularidad.





3. Los discípulos discutían por títulos

Mientras Jesús hablaba de su entrega en la cruz, los discípulos discutían sobre quién sería el más importante. Jesús mostró que en su reino la grandeza se mide por el servicio, no por títulos.

Pregunta de opción múltiple:

Mientras Jesús hablaba de su muerte, ¿qué discutían los discípulos? (Lucas 22:24-27)







4. Jesús sabía quién era y tomó la toalla

Jesús sabía que tenía toda la autoridad, aun así se ciñó la toalla y lavó los pies. Los discípulos, en su orgullo, no tomaron la oportunidad de servir. El orgullo impide el privilegio de servir.

pregunta (Falso / Verdadero):

Jesús se sintió obligado a lavar los pies porque no había nadie más.





5. Inseguros vs. seguros en el servicio

Los inseguros pelean por puestos y esperan aplausos. Los seguros en Cristo toman la toalla y sirven con gozo, sin buscar reconocimiento humano.

Pregunta de opción múltiple:

¿Quiénes consideran el servicio como un privilegio?







6. Sirven sin esperar gratitud humana

El verdadero servidor no mide su entrega esperando gratitud de los hombres, sino la recompensa eterna de Dios. Como Pablo, debemos estar dispuestos a gastar nuestra vida sirviendo.

Pregunta (Falso / Verdadero):

El verdadero siervo espera siempre ser agradecido y reconocido por los hombres.





7. El servicio es un privilegio, no una carga

Cristo nos enseñó que antes de aspirar a posiciones, debemos ser siervos. El servicio abre la puerta a los ministerios y fortalece nuestro carácter en Cristo.

Pregunta de opción múltiple:

Según la lección, ¿cómo debemos ver el servicio?







Texto para memorizar

"Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús."

Filipenses 2:5



Conclusión

Jesús nos enseñó con su vida que la verdadera grandeza está en el servicio. La toalla representa humildad, entrega y amor sincero. Hoy somos llamados a imitar su ejemplo, dejando a un lado nuestro orgullo y nuestros títulos. La pregunta final es personal:

¿Tomarás tú también la toalla?