Introducción.

Dios es amor, y como sus hijos, nuestra tarea principal es aprender a amar como Él. El amor es el fundamento de todos los mandamientos porque cuando más amamos, más semejantes somos a Él.

Texto para memorizar:

“Porque la ley se resume en este mandamiento: amarás a tu prójimo como a ti mismo” Gálatas 5:14


No es tarea fácil por nuestra naturaleza egoísta, pero contamos con toda una vida para aprender a amar. ¿Por qué insiste Dios en que debemos un amor especial a otros creyentes? Porque Dios quiere que su familia sea conocida por el amor. Jesús dijo: “De este modo sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros” Juan 13:35

El amor no puede aprenderse en aislamiento. Necesitas estar rodeado de personas imperfectas, insoportables, molestas. En el cielo disfrutaremos de la familia de Dios por la eternidad. Aquí tenemos la difícil tarea de practicar.

1. Esto es nuestro testimonio al mundo

Aprender a amar es la parte más importante de tu vida ¿Por qué le prestamos tan poca atención a las relaciones? La ocupación en múltiples actividades compite con las relaciones.
Nos preocupamos en ganarnos la vida, en realizar nuestro trabajo, en pagar cuentas y en lograr metas;

lo urgente desplaza lo importante para Dios. al señor tu Dios con todo tu

Este es el primer y más importante mandamiento. El segundo se parece a este; “ a tu prójimo como a ” , de estos dos mandamientos depende la ley y los profetas Mateo 22:37-40




2. El amor permanecerá eternamente

Otra razón por la que Dios nos manda a hacer del amor una prioridad es que es eterno. Llegados los últimos momentos de nuestra existencia, todos nos damos cuenta que la vida consiste en las relaciones, El impacto más perdurable que puedes dejar en la tierra es el trato que tuviste con las personas, no tus logros, no tus riquezas, trofeos o títulos.

Con esto en mente cada día podrías orar “Dios hago lo que hago hoy, quiero asegurarme de dedicar tiempo a amarte y amar a los demás”

Darle tiempo a una persona es la mejor expresión de amor, Jesús no andaba de prisa, tuvo tiempo para cada persona que se acercó a él.

El tiempo es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado.

Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podemos recuperar.

No es suficiente decir que las relaciones son importantes debemos demostrarla en acciones, las relaciones exigen tiempo y esfuerzo.

Al terminar una reunión esfuérzate por saludar y conocer a alguien. La iglesia está compuesta por personas imperfectas, como nosotros.

Ser Cristiano no es ser perfecto, somos perfectibles y cada día podemos ser mejores.

Pregunta (Verdadero o Falso):

Jesús solía andar de prisa y evitaba perder tiempo con la gente.




3. La comprensión

Amar implica comprender. Las personas pasan por días difíciles, y muchas veces sus acciones negativas no son personales : porque vienen distraídos, molestos, Cansados y tienen cambios emocionales, no nos saludan o lo hacen de mala gana. El amor nos permite pasar por alto ofensas menores y responder con gracia.

Según Proverbios 10:12 ¿qué cubre el amor?




4. Esfuérzate por relacionarte

El amor se demuestra al interesarnos en otras personas, aun si son distintas. Dios nos desafía a aceptar a personas de otras culturas. Rechazarlas puede ser una ofensa. Jesús enseñó que debemos aceptar lo que se nos ofrece con gratitud.

¿Qué recomendación dio Jesús a sus discípulos en Lucas 10:8?







5. Trata de ayudar a los necesitados

Empezando con los de tu casa, con los que conoces, no se te está impidiendo el ser generoso, sino que debemos dar responsable mente…

SegúnGálatas 6:10, ¿a quién debemos ayudar primero? 




6- El Amor a mi Iglesia lo muestro en mi manera de vestir.

Nuestra forma de vestir comunica respeto hacia Dios y hacia nuestra congregación. No se trata de reglas rígidas, sino de modestia y consideración. Lo que hacemos, incluso en nuestro arreglo personal, debe reflejar a Cristo.

1 Timoteo 2:9-10exhorta a la modestia como expresión de devoción.

Como cristianos, nuestro comportamiento y manera de vestir, marca la pauta de cómo otros ven y valoran nuestra fe… Al ser modestos, quitamos la atención de nosotros mismos y la gente podrá contemplar que el Señor vive en nosotros. Esto es aplicable tanto para hombres como mujeres.

Según1 Timoteo 2:10, ¿cómo deben hacerse atractivas las mujeres dedicadas a Dios?


Es bonito recordar que cuando elegimos ropa que no sea reveladora o provocativa, estamos cuidando no solo nuestro testimonio, sino también a quienes nos rodean. No se trata de reglas, sino de amor: amor por la familia de la fe, por quienes nos ven y por nuestro propio cuerpo, que es templo del Espíritu Santo. Vestirnos con sencillez y modestia ayuda a crear un ambiente sano, donde todos puedan sentirse cómodos y enfocados en lo verdaderamente importante: buscar y crecer en el Señor juntos.




Conclusión

El amor es el lenguaje del cielo y el distintivo de un verdadero discípulo. Dios nos llama a practicarlo aquí y ahora, en medio de personas imperfectas como nosotros. Que cada saludo, cada gesto, cada elección refleje el amor de Cristo en tu vida. Recuerda: no se trata solo de decir “te amo”, sino de vivirlo, incluso en lo más cotidiano.