Lección 2: Se parte de la unidad de tu
Introducción.
La unidad dentro de la iglesia no es opcional, es una prioridad para Dios. Tan valiosa es su iglesia, que Cristo dio su vida por ella. El Nuevo Testamento dedica más atención a la unidad que al cielo o al infierno. Dios nos llama a proteger activamente esa unidad, combatiendo todo lo que la pueda destruir: divisiones, críticas, chismes y conflictos no resueltos. Como miembros de su familia, es nuestra responsabilidad mantener la armonía, el amor y la paz en la congregación.
Efesios 4:3“Esforcémonos por mantener la unidad del espíritu en el vínculo de la paz”