Lección 12: Ganar Almas: Prioridad Número Uno
La salvación de almas es el deseo ardiente del corazón de Dios. Un alma vale más que todo el mundo, más que todas las estrellas del cielo juntas. El valor de un alma es incalculable. Dios puede destruir las estrellas y volverlas a hacer, pero esto mismo no lo puede hacer con el alma, porque el alma proviene del aliento de Dios y es eterna.