Lección 11: Sexualidad
Dios quiere que todos los hombres sean . Nos dio la capacidad de amar y ser amados. Estableció algunos principios para que este deseo se hiciera realidad; pero muchos, por conseguir ese amor, caen en relaciones sexuales ilícitas y estas, en lugar de ser una bendición como Dios quiere, se convierten en un suplicio que roba la paz, quita el sueño y deja a muchos con el corazón destrozado.
Dios conoce las consecuencias que traen las relaciones
sexuales fuera del matrimonio y es el más interesado en que usted entienda
Su propósito. Si es soltero,decida esperar el tiempo del Señor ,
Él le traerá la persona idónea que le hará feliz y cumplirá con usted
los propósitos de Dios. El fuego dentro de la chimenea es una bendición,
pero fuera de ella puede causar muchas desgracias.
Así también, el sexo
fuera de los parámetros del matrimonio puede traer pérdidas irreparables.
Pecamos ante Dios
Desde el momento en que abrimos nuestro corazón al Señor, el Espíritu Santo viene a hacer morada en nuestras vidas.
📖 Juan 14:17“El espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros”.
Al estar en nosotros, nuestro cuerpo pasa a ser su templo. Cuando se practican pecados sexuales, se afrenta al templo del Espíritu Santo. Salomón lo expresó así:
📖Proverbios 9:17-18 Las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es sabroso. Y no saben que allí están muertos; que sus convidados están en lo profundo del Seol
Muchos ceden a estos pecados por presión social: “no sabes de lo que te estás perdiendo”. Pero la realidad es que la vida sexual fuera del matrimonio quita la paz, crea temor, y deja secuelas para toda la vida.